Competencias profesionales y demandas en el mercado laboral de la Ciencia Política en Argentina: un análisis a partir de las búsquedas de empleo

Por Diego Hernán Luzzi y Nicole Vogel

Trabajo preparado para su presentación en la cuarta edición de las Jornadas de Ciencia Política de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, Argentina. 29 de agosto al 2 de septiembre de 2022.

Resumen

El presente trabajo propone dar cuenta de cuáles son las principales competencias profesionales y demandas que se requieren actualmente en el mercado laboral de la Ciencia Política en Argentina, teniendo en cuenta dicho campo de estudio. Realizaremos un relevamiento de búsquedas de empleo obtenidas en plataformas laborales como Linkedin, ZonaJobs, Idealist, contactos con gerentes de Recursos Humanos, empleadores y referentes de la comunidad politológica. Se tomará un recorte temporal  desde marzo de 2022 a junio de 2022. Observaremos de dónde provienen las búsquedas laborales: sector público, privado o tercer sector, para de este modo dar cuenta del estado actual del campo ocupacional de la carrera. Utilizaremos, entonces, para nuestro objetivo, un diseño de investigación de tipo diacrónico y el trabajo será un análisis exploratorio. 

 

Introducción 

El objetivo de este trabajo es profundizar el análisis del mercado laboral de la Ciencia Política centrándose en las demandas laborales, las áreas desde las que estas se generan y las habilidades y competencias que les son requeridas a los profesionales de la Ciencia Política.

Los estudios recientes sobre la formación y consolidación de la Ciencia Política dan cuenta de su cada vez mayor grado de institucionalización y crecimiento (Abal Medina, D’alesandro y Leiras, 2015; Bulcourf, 2012). Existe ya una línea de estudio sobre el desarrollo de la disciplina en América Latina, centrándose muchas de estas investigaciones en la relación entre la Ciencia Política y el contexto donde se desarrolla (Bentancur y Mancebo, 2013; D’alesandro, 2015). Mayormente, se ha profundizado en la enseñanza de la disciplina a veces de forma comparada y en las prácticas pedagógicas junto con los contenidos curriculares que se imparten a los estudiantes de grado y posgrado (Bentancur y Mancebo, 2013; Fernández, 2004; Fuentes y Santana, 2005). Gran parte de las investigaciones se centran en la institucionalización de la disciplina en su faceta académica, evaluando el grado de desarrollo de las investigaciones, su incidencia en publicaciones internacionales y la creación de organizaciones que nuclean profesionales y realizan actividades académicas como congresos, redes internacionales de investigaciones, etc (D’alessandro 2015, Freidenberg y Malamud, 2012; Altman, 2005). Existen solo algunos escritos que se centren en el vínculo entre este desarrollo y su relación con el mercado de trabajo o sobre la inserción en el mercado de trabajo y la práctica laboral de los politólogos dentro y fuera de los círculos académicos, así como sus trayectorias profesionales (Cané y Carrano, 2011; Zeitlin, 2021, Bulcourf y Vásquez, 2004) y se han hecho algunos análisis descriptivos sobre esta situación para alumnos de posgrados (Zeitlin, 2021).

Por otro lado, se han avanzado estudios sobre las competencias profesionales y el grado en cómo la adquisición de estas se relaciona con las demandas del mercado laboral. Se ha analizado en casos como la formación universitaria y la comparación con demandas para el caso de la comunicación social y el periodismo (Marta-Lazo, C., González Aldea, P. & Herrero Curiel, E. 2018), la psicología y la ingeniería (Gutierrez Villaverde y Agüero Correa, 2015). Respecto a la Ciencia Política, encontramos los estudios de Betancur y Mancebo (2013) para el caso uruguayo.

Sin embargo, no existen muchos estudios que analicen en profundidad la situación del mercado de trabajo actual para la Ciencia Política y las Relaciones Internacionales. 

El trabajo se estructura de la siguiente manera: primero haremos un breve repaso del desarrollo del campo de la Ciencia Política en nuestro país. Luego abordaremos brevemente el concepto de competencias profesionales y sus tipos para relacionarlos con aquellos que se identifican con los requeridos en el campo de la Ciencia Política/Relaciones Internacionales y Ciencias Sociales en general. Pasaremos a definir la estrategia metodológica que utilizamos para obtener los datos y el análisis de contenido de las búsquedas laborales. Por último, se analizarán los datos obtenidos del tipo de empleador que realiza las demandas laborales.

 

Metodología

En base a las investigaciones que utilizan similares estrategias metodológicas y al análisis de la literatura sobre la cuestión, se decidió encarar un análisis exploratorio de los datos del mercado laboral recolectando de forma diacrónica en un periodo prolongado de tiempo. Se aplicó una técnica de análisis de contenido de búsquedas laborales que explicitaran en sus requerimientos licenciados en Ciencia Política y/o Relaciones Internacionales, tanto estudiantes como graduados y politólogos con estudios de posgrado. Fueron consideradas carreras paralelas y relacionadas como Administración Pública y Ciencias Sociales en general.

Las búsquedas laborales que se relevaron fueron publicadas en un período de cuatro meses, de marzo a junio de 2022. Se tomó una muestra de 181 búsquedas laborales. Respecto a las fuentes de donde se obtuvieron estas publicaciones de ofertas de empleo, se tomaron de forma online de plataformas como Linkedin, ZonaJobs, Idealist.org y redes sociales.

Luego de un período de observación, se construyó una lista de categorías para formar una base de datos.

Tomamos en consideración algunas problemáticas. Entendemos que no podemos dilucidar el universo total de ofertas de empleo por dos razones principales. Por un lado, solo analizamos aquellas búsquedas abiertas, que se hacen públicas y pretenden difundirse. La inserción profesional de politólogos puede darse mediante mecanismos “informales” (Abal Medina, Leiras y D’alessandro, 2005), por las características de contratación de la Administración Pública y organizaciones políticas, en cargos públicos a través de contactos generados en la militancia partidaria o el activismo social y por la imposibilidad de acceso a las fuentes de información en algunos centros de estudio.

Entendemos que existe un cierto sesgo de estas búsquedas al provenir mayormente de la Capital Federal y el Conurbano, siendo a su vez algunas internacionales. Sin embargo, es en el Área Metropolitana de Buenos Aires la zona donde se concentran la mayoría de las universidades que dictan nuestra carrera, la mayor parte de los graduados y también donde existen la mayor cantidad de lugares de trabajo, al reunir en su zona las administraciones nacionales, poderes legislativo y Ejecutivo y varios gobiernos locales de alta densidad, así como también de mayor presupuesto. Aunque podría ser visto como un problema a plantearse, entendemos que no existirían grandes diferencias en cuanto a las competencias que le serían demandadas a politólogos en otros lugares. El mercado laboral en otras zonas de nuestro país es un tema a analizar para futuras investigaciones.

 

La institucionalización de la Ciencia política en Argentina: un poco de historia

Las Ciencias Sociales suelen ligar su desarrollo al contexto sociopolítico del medio en el que se generan y las instituciones y actores con los que interactúan. El desarrollo de la disciplina de la Ciencia Política en Argentina estuvo marcado por los vaivenes políticos e institucionales del país. Las primeras asociaciones de Ciencia Política en el país y las carreras específicas de esta disciplina surgen en los años ’50, tanto en ámbitos públicos como privados. Se crean las carreras en la Universidad de Cuyo a fines de esta década y en la Universidad del Salvador en 1957, junto con la fundación de la Asociación Argentina de Ciencia Política en el mismo año. En la década de 1960, la “ciencia política empírica” se incorpora a los programas de grado de distintas disciplinas (Abal Medina, D’alesandro y Leiras; 2005). Desde este período ya comienza a notarse la tensión entre las visiones más rigurosamente académicas de la disciplina (Leiras, Abal Medina y D’Alessandro, 2005;  Bulcourf, 2012). Con el retorno de la democracia, se reabrieron numerosas carreras universitarias y se consolidaron centros de estudios. Uno de los objetivos de la disciplina es profundizar los conocimientos sobre la política democrática y sus instituciones, reforzar la formación de politólogos comprometidos con los valores democráticos, el conocimiento de política nacional e internacional en general para la defensa de las instituciones democráticas y poder influir en la discusión pública. Además de los avances de la ciencia política en los ámbitos de investigación, se ha visto una creciente profesionalización de los politólogos por fuera del ámbito académico, con un importante crecimiento profesional de politólogos en el sector público, en legislaturas y congresos y en instituciones de importancia como ministerios nacionales, relaciones exteriores u organismos internacionales, ya sea como empleados técnicos o en puestos de responsabilidad jerárquica (Leiras, Abal Medina y D’Alessandro, 2005). El sector público ya se ha mostrado como una de las áreas de inserción laboral más importantes para los politólogos (Bulcourf, 2012). La ciencia política argentina continúa su expansión tanto en ámbitos académicos como por fuera de las universidades y centros de investigación.  Mientras acreditamos su profesionalización en el primer aspecto, vale la pena preguntarse si esto ha sido acompañado de su institucionalización en la inserción profesional por fuera de la tradicional incumbencia en investigación y docencia universitaria. 

 

Marco teórico: conocimientos y habilidades en el ámbito del trabajo

Existen múltiples definiciones del concepto de “competencias”. Se vio profundizado en su carácter conceptual en las últimas dos décadas del siglo pasado en los países más desarrollados, buscando relacionar el sistema educativo con el productivo (Betancur y Mancebo, 2018). 

Por su parte, la idea de competencias remite, como señala Inés Aguerrondo (2008), a la idea de “aprendizaje significativo”, siendo esta la capacidad expresada mediante conocimientos, habilidades y actitudes, para ejecutar tareas inteligentemente dentro de un entorno real. De esta forma, nos estamos refiriendo a un “saber hacer” dentro de un contexto. Pero este saber hacer no se comprende únicamente en su dimensión instrumental sino que se encuentra integrado tanto por conocimientos teóricos y prácticos como por actitudes. El saber profesional, por su parte, se produce en el ámbito educativo y también en el espacio de trabajo. De este modo, encontramos situaciones de resignificación o reconstrucción de los saberes en los entornos profesionales (Cané y Carrano, 2011).  

Así, entendemos que las competencias profesionales incluyen aquellas relacionadas al “saber ser” profesional. El concepto de competencias no soslaya el conocimiento académico teórico o la acumulación de saberes, sino que los incorpora en el desarrollo de la capacidad de actuar eficazmente en distintas situaciones en contextos particulares. Entendemos que esta misma idea se encuentra presente en las definiciones de competencias funcionales que toma la Administración Pública (Calós, Gambera, Padín y Pessolano, 2020). 

Podemos categorizar a las competencias en tres tipos, a saber: 

Las competencias básicas, que son aquellas que se adquieren durante la educación básica y los primeros procesos de socialización. Incluyen habilidades de lecto-comprensión, escritura, comunicación oral y matemáticas básicas. Son necesarias para el desarrollo en sociedad y el desenvolvimiento en cualquier ámbito laboral. Posibilitan la formación de las demás competencias y actúan como eje de las habilidades cognitivas.

Las competencias genéricas, que se utilizan en distintos ámbitos de desempeño laboral y pueden ser comunes a varias profesiones. Aquí, categorizamos las competencias genéricas más demandadas en la relación del desempeño laboral de nuestros graduados con sus ámbitos laborales en relación a la Ciencia Política/ Relaciones Internacionales. Entre otras, las competencias deseables, hacia los politólogos, por parte de los empleadores son: “la capacidad de negociación y mediación, la construcción y exposición de argumentos, el trabajo independiente, el trabajo en equipo, la flexibilidad para adaptarse a distintas situaciones, el liderazgo” (Betancur y Mancebo, 2017, p. 50). 

Las competencias específicas están directamente relacionadas con una ocupación concreta. No son fácilmente transferibles y requieren algún grado de especialización importante. Se asocian también a la identidad de cada profesión u oficio y a las características de su producción o enfoque de sus tareas. Analizaremos aquellas referidas al campo del saber de la Ciencia Política, la investigación social y el perfil profesional de los graduados de nuestra disciplina.

Teniendo en cuenta la expansión de los digital sobre el campo profesional en los últimos años y su relación con nuestra área de trabajo, buscaremos profundizar el análisis de la demanda de los conocimientos en herramientas tanto digitales como analógicas: software más utilizados, capacidades técnicas y de desempeño requeridas, etc. Pero entenderemos estas últimas en relación a las competencias genéricas, buscando entonces competencias genéricas-técnicas, profundizando el análisis de las herramientas demandadas para el caso del mercado laboral específico que estamos analizando, la Ciencia Política y Relaciones Internacionales, junto con las Ciencias Sociales en general. Siendo que existen múltiples clasificaciones en la literatura especializada para las competencias, tomaremos aquellas distinciones ya investigadas para el campo de la Ciencia Política en el área educativa por Betancur y Mancebo (2018) que a su vez están basadas en el modelo del Proyecto Tuning (2003) europeo1. Priorizamos aquellas que entendemos se adaptan a las áreas más demandadas y competitivas del mercado laboral y las demandas de los empleadores, ajustando algunas de estas competencias en grandes grupos de demandas.

Dentro de las competencias genéricas se consideraron: la capacidad de comunicarse efectiva y fluidamente, tanto oralmente como por escrito, la capacidad de comunicación en un segundo idioma y el uso de tecnologías de la información y la comunicación. A estos se suman aquellas referidas a la gestión y organización de proyectos y el análisis estadístico junto con la sistematización de grandes volúmenes de datos y su exposición. Estas competencias se traducen en las demandas laborales expuestas por los empleadores en cinco grandes grupos, identificados como: Análisis de datos, Administración de proyectos,

Redacción, Comunicación digital e Idiomas. Dentro de las competencias específicas se priorizaron aquellas identificadas con la formación de grado y posgrado en las carreras de Ciencia Política, Gobierno y Relaciones Internacionales, siendo estas agrupadas dentro de los tres grupos de Conocimientos sobre política: en primer lugar, el conocimiento sobre la política en general, sus procesos, actores y acciones, en segundo lugar, el conocimiento sobre la coyuntura política nacional e internacional en general. Se agruparon diferenciadamente aquellas referidas a la Gestión y Administración de Políticas Públicas: diagnosticar problemas públicos en todas sus aristas, el diseño, la evaluación, gestión y monitoreo de proyectos y programas de políticas públicas. Dentro de Metodologías de investigación, se incluyeron: el diseño y desarrollo de proyectos de investigación, la construcción de datos, el dominio de los métodos y técnicas de la investigación política y social, el análisis en metodologías cuantitativas y cualitativas y, en última instancia, la comprensión, formulación y aplicación de teorías a la práctica.

 

Análisis de la información recolectada

Luego de recolectar la información, se confeccionaron distintos gráficos a partir de determinadas variables. Todas las variables son, de acuerdo a sus respectivas categorías, de tipo nominal.

 

Sectores de pertenencia por parte de los empleadores

Fuente: Elaboración propia 

Podemos observar que la mayoría de las búsquedas, el 58,56%, pertenece al sector Estatal, tanto de carácter nacional provincial o local, Legislaturas y otras secretarías gubernamentales así como empresas públicas. Luego el 15,47% provienen de ONGs. Las consultoras privadas, mayormente de opinión pública y asesoría en temas varios ocuparon el tercer lugar con casi el 10%. Por detrás encontramos a otras agencias como empresas privadas, que incluyen a politólogos en áreas de Relaciones Públicas, comunicación, asesorías para tratar con stakeholders,entre otras Los organismos internacionales incluían un abanico amplio, desde embajadas, secretarías del Ministerio de Relaciones Exteriores, agencias de desarrollo internacional y otros, pero tan solo incluyeron  menos de un 5% del total. 

Debe remarcarse que el sector estatal continúa siendo el principal lugar de inserción laboral para politólogos y uno de los primeros lugares donde estos se desempeñan (Lleiras, Abal Medina y D Alessandro, 2005). Por su parte, encontramos una enorme recurrencia de organismos del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Aunque esto puede indicar un sesgo de la recopilación de información, las administraciones públicas más grandes y complejas y de la zona de donde provienen la mayor parte de los graduados de Ciencia Política (Cané y Carrano, 2011). Por fuera del sector público, se encuentra un importante presencia del tercer sector, representados por Organizaciones No Gubernamentales. Estas se dedican tanto a acciones de advocacy, donaciones, cooperación internacional , como también a áreas de investigación e impacto en las discusiones sociales o asesoría a gobiernos. De igual manera se encuentra el sector privado con fines de lucro, entre consultoras privadas y otras organizaciones de carácter privado que en conjunto llegan a representar más del 15%. En Instituciones Educativas fueron incluidas aquellas integradas a las universidades y otras instituciones educativas o que estuvieran relacionadas con el área donde la formación educativa y la investigación académica.

 

Áreas dentro de la ciencia política

Más del 80% de las búsquedas laborales pertenecen al área de la Administración Pública, en segundo lugar se encuentra la Opinión Pública y Comunicación Política, con más del 25% de las búsquedas. Luego le sigue Relaciones Internacionales y en cuarto lugar, el área de Opinión Pública. Para continuar, encontramos respectivamente, Educación, Periodismo y de otros tipos.

Las categorías se dividieron de acuerdo al área a la que estaban orientadas las búsquedas, el trabajo a la que estaban abocadas y los tipos de orientación del perfil profesional. Así, podemos encontrar que son requeridos perfiles asociadas a las Políticas Públicas mayormente en puestos de la Administración Pública, pero también en ONG ‘s abocadas al estudio del tema y el impacto social de la acción estatal. 

Se incluyó en principio la categoría de Opinión Pública y Comunicación Política en conjunto. Entendemos a la Opinión Pública mayormente en puestos referidos a la investigación en análisis del mercado electoral, tendencias electorales, investigación en consultoras privadas y análisis de campañas electorales o asesoramiento para diversos clientes en contextos de investigaciones en Opinión pública tanto electoral como gubernamental y tendencias políticas y sociales..La Comunicación Política fue asignada en puestos que requerían tareas referidas directamente a la comunicación política, tanto electoral como gubernamental (Amadeo, 2016) y estaban mayormente aproximados al uso de canales de comunicación para empleadores específicos, pero no excluyen ciertos momentos de análisis de mercados de opinión, métricas y asesoría. Notamos una enorme presencia de demandas de graduados para esta área. Si separamos ambas facetas, obtenemos que de 55 búsquedas relevadas de este tipo, 21 fueron estrictamente asociadas a la Opinión Pública en general y 34 (casi un 62% y un 18,78% del total) eran de Comunicación Política.

Fuente: Elaboración propia.

Fuente: Elaboración propia.

 

Competencias específicas más requeridas

Se incluyeron los casos de búsquedas laborales que incluyeran entre sus requisitos conocimientos específicos de la carrera de Ciencia Política. Debemos señalar que, tanto para estas categorías como para las siguientes, algunas búsquedas laborales demandaban una o más categorías, tanto específicas como genéricas o herramientas profesionales. En algunos casos no se especificó ninguno de los requerimientos, por lo que trataremos el total de frecuencias de menciones tanto de competencias como de herramientas.

En muchos casos, estos se incluyen dentro del grupo que denominamos. Conocimientos sobre política en general, asociados al conocimiento sobre la coyuntura política, los actores principales involucrados en los procesos de toma de decisión, los procesos y la forma en la que esto impactan en la sociedad. Para continuar, suele encontrarse que se demanda un cierto “interés” en la coyuntura política nacional o internacional sin demasiadas precisiones. Pero es relevante señalar que comienzan a encontrarse requerimientos de conocimientos sobre temáticas de Género y, en algunos casos, cuestiones medioambientales.

Fueron evaluados aparte, por su importancia, los conocimientos referidos a los ciclos de evaluación de Políticas Públicas y la Administración Pública, que incluían también el análisis presupuestario, la evaluación de impacto y la gestión. Pero es también frecuente encontrar varios casos en los que se explicita el requerimiento de experiencias trabajando en territorio o con poblaciones vulnerables, particularmente en aquellas áreas del Estado que tratan estas temáticas y ONG ‘s. Las aptitudes referidas a la vinculación con el medio social, como el compromiso ético y la vocación por el servicio público han sido consideradas dentro de las competencias genéricas, siendo encontradas en diversas carreras (Betancur y Mancebo, 2018).

Por otro lado, son altamente requeridas las habilidades de investigación que otorgan la formación metodológica en Ciencias Sociales en especial aquellas de tipo cuantitativo, también asociadas a las investigaciones empíricas y el análisis de datos. Pero existen también aquellas que requieren conocimientos de tipo cualitativo.

Fuente: Elaboración propia

Competencias genéricas más requeridas

En el caso de las competencias genéricas que no estuvieran directamente relacionadas con la Ciencia Política y las Ciencias Sociales, se agruparon en los grupos de Análisis de Datos, Manejo de Proyectos o Project Management, la Redacción escrita y la Comunicación digital (Marta-Lazo, C, González, P y Herrero, E.;2018). 

Se destaca el caso de la creciente demanda por el área de Análisis de datos. Se incluyeron aquí las áreas dentro de las disciplinas asociadas al Data Science, como el Análisis de datos, la Ciencia de datos e Ingeniería de datos, pudiendo estar aquí requeridos los procesos de análisis de grandes volúmenes de datos, su visualización y comunicación, el correcto manejo y procesamiento de bases de datos y sistematización de los mismos. Se asocian también a estas áreas los conocimientos en Estadística (Paliotta, 2018) y puede ser asociado a las competencias específicas de la Investigación social.

Se destacó también la Redacción, referida a la comunicación escrita, la producción y edición de textos y otros desarrollos. Aunque muchas veces no se aclara ni el tipo ni el nivel requerido o se incluye una combinación versátil de distintos tipos de trabajos, siendo mayormente la redacción de informes e informes evaluativos pero en otros casos, la redacción académica y la redacción de textos para contenido de redes sociales, comunicaciones de prensa y otros. 

En relación a la redacción, encontramos un impacto en la nueva concepción de la comunicación política digital (Amadeo, 2016) . Se incluyó  la demanda de competencias sobre la Comunicación digital en base a los conocimientos presentes en otras profesiones (Marta- Lazo, C, González, P y Herrero, E. 2018), incluyendo la creación de contenidos políticos, gubernamentales o institucionales para redes sociales, campañas de email y trabajos de Community Manager

Se incluye importantemente el área de Project Management o Administración y Gestión o Manejo de Proyectos. En otras competencias, se encontraron competencias transversales sin definir, que incluían mayormente el análisis en investigación de mercados, metodologías ágiles y conocimiento en desarrollo de productos en tecnología. Respecto a la investigación de mercados y el mundo financiero, existe una relación entre estas y las Relaciones Internacionales, al tratarse de empresas dedicadas al comercio exterior o finanzas internacionales. 

Fuente: Elaboración propia

Idiomas

Se analizó el requisito de conocimiento de un segundo idioma (además del español). El idioma Inglés fue demandado por un 18,78% de las búsquedas laborales (34 búsquedas lo demandaron específicamente, sea en niveles básicos tanto como avanzados). En algunos pocos casos se consideró deseable el conocimiento de otro idioma (portugués, francés, alemán y árabe). Si analizamos esta demanda por área de la Ciencia Política, destaca el dato de que el 100% de las demandas de Relaciones Internacionales requieren dominar el idioma inglés y fueron estas las que también pidieron los conocimientos de otros idiomas. Se trató de organizaciones, como embajadas, que requerían el manejo del idioma del país representado o de organizaciones que tratan áreas geográficas específicas.

Herramientas específicas 

Separamos el análisis de cada herramienta digital, agrupándolas en base a su área de aplicación y objetivos. Los agrupamientos de cada área de herramientas o softwares específicos fueron divididas de la siguiente manera: Ofimática e informática básica, aquellas necesarias para las tareas informáticas directas y el trabajo colaborativo online, Análisis de datos y manejo de datos, manipulación, cuidado y visualización de grandes volúmenes de datos, sus cálculos, incluyendo softwares estadísticos, lenguajes de programación, Project Management, la Comunicación digital y redes sociales. Luego, los Sistemas de la administración pública , encontrando sistemas propios de las gerencias estatales locales como los sistemas de gestión de documentación electrónica y otros lenguajes de programación.

Fuente: Elaboración propia

Del total de búsquedas laborales, encontramos 170 menciones a herramientas informáticas. Observamos que las herramientas más demandadas están relacionadas al análisis de datos, representando el 42% del total de las búsquedas. Son altamente deseadas las habilidades concretas, desde niveles intermedios hasta avanzados, en lenguajes de programación y softwares que trabajen datos estadísticos y son  requeridos a nuestros graduados tanto en agencias públicas como privadas. Estas incluyen todo el ciclo de vida de los datos. Estas búsquedas se encontraban destinadas a profesionales para desempeñarse en todas las áreas de la Ciencia de Datos, desde ingeniería de datos y analistas, pasando por áreas abocadas a la creación de modelos hasta su comunicación (Paliotta, 2018). Es ciertamente frecuente el uso del análisis estadístico para las Ciencias Sociales, siendo los programas más comunes SPSS y STATA. Aún así, comienza a crecer la popularidad de R y sus entornos de programación como RStudio, muchas veces siendo pedidos para tareas similares. Dentro de la visualización de datos, se incluyen primero programas de Business Intelligence como Power BI y luego otros como Tableau. En varias ocasiones es requerido, de forma singular, la implementación de hojas de cálculo (Excel). 

En segundo lugar, encontramos la ofimática e informática básica, siendo un  26% del total. Estas herramientas digitales son consideradas imprescindibles para ámbitos laborales. Se encuentran en primer lugar las incluidas en el paquete de Microsoft Office Word y Excel. 

La comunicación digital se encuentra presente en muchas de las búsquedas. Aquí se incluyó la utilización de redes sociales y manejo de sus cuentas, el análisis de métricas pero también el uso de herramientas de marketing digital y email marketing (CRM y otros), contabilizando 20 una frecuencia de 14. El área de Diseño gráfico, fotografía e imágenes suele estar asociada muchas veces a la comunicación, en tanto se trata de la producción de contenido  así que si sumamos ambas, obtendríamos que las herramientas de comunicación valen casi un 20%.

Las asociadas a la gestión de proyectos no incluyen muchas veces herramientas digitales referidas a estas áreas. Encontramos solo 9 casos que requirieron programas como Trello, Microsft Project Management, Asana o creación de diagramas de Gantt.

Dentro de otros lenguajes de programación, se frecuentó el uso de Python y algunos otros asociados al machine learning. Se encontraron varios casos de sistemas de la administración pública con protagonismo de aquellos ligados a dependencias del GCBA (SADE y SIGAF). Una vez más, se demuestra que es importante la presencia de la Administración pública y del sector estatal. 

 

Consideraciones sobre la inserción profesional 

Teniendo en cuenta que una de las herramientas más demandadas es el análisis de datos, valoramos positivamente que la Carrera de Ciencia Política de la UBA ofrezca iniciativas encaminadas a formar a los alumnos en torno a esta temática. Es así como en nuestra carrera encontramos una oferta variada de materias electivas y seminarios, tales como Laboratorio de Políticas Públicas, Datos y Género, Metodología de la Investigación en Opinión Pública, Seminario de Estado abierto, como así también los Talleres que se incorporaron con el nuevo Plan de Estudios, aprobado en 2017 y en funcionamiento, desde el año 2019. Sumado a esto, los Grupos de Investigación en Ciencia Política sobre Ciencia de Datos y otras instancias académicas sobre la enseñanza de la gobernanza de datos y las Políticas Públicas basadas en evidencia. 

Más allá de la obtención de habilidades específicas y el conocimiento de las áreas donde hay posibilidades de desempeñarse, es importante la creación de mecanismos de inserción profesional. Estas pueden ser pasantías, talleres u otro tipo de actividades que ayuden pedagógicamente a los alumnos a comenzar sus carreras profesionales. La Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires cuenta con una Dirección de Empleo y Formación Profesional, cuyo objetivo es vincular a estudiantes y graduados/as con el mundo laboral. Según los datos, en el transcurso del año 2022 se generaron un total de 130 búsquedas laborales y de pasantías educativas de las cuales un 57.69% (75) corresponden a la carrera de Relaciones del Trabajo; un 25.38% (33) para la carrera de Ciencias de la Comunicación Social; un 13.07% (17) para Sociología; un 2.30% (3) para Ciencia Política y un 1.53% (2) para la carrera de Trabajo Social. En cuanto a las búsqueda de pasantías para estudiantes, sobre un total de 21 búsquedas realizadas, las carreras más solicitadas corresponden a Relaciones del Trabajo 61.90% (13); Ciencias de la Comunicación Social 23.80% (5); 9.52% Ciencia Política (2) y 4.76% (1) Sociología. Mientras que no hubo solicitudes de estudiantes de la carrera de Trabajo Social2.

Conclusiones

La búsqueda de politólogos/as en el mercado laboral en Argentina se ha ido incrementando a la par del crecimiento e institucionalización de la Ciencia Política en nuestro país. Actualmente los empleadores ofrecen más puestos en los distintos lugares de trabajo para incorporar a profesionales de  nuestra disciplina. El ejercicio de la Ciencia Política como profesión se encuentra institucionalizado. Aunque la disciplina sigue adquiriendo características académicas, no necesariamente así el ejercicio específico de la profesión (Cané y Carrano, 2011). La creciente institucionalización académica no ha acompañado a la misma velocidad el crecimiento de la inserción profesional de sus graduados por fuera de este circuito.

El sector estatal continúa siendo la principal área de trabajo de los politólogos y donde más son demandados. Pero también se encuentra un gran área dentro de las organizaciones sin fines de lucro de la sociedad civil, las consultoras privadas y otras empresas, que cada vez demandan más los conocimientos de nuestra disciplina. A su vez, se ha presentado de manera importante una creciente demanda de competencias para los/as politólogos/as en arenas que tradicionalmente no se asociaban a las ciencias sociales, como el análisis de datos, la redacción(más allá de la académica profesional o la escritura para medios especializados), las nuevas comunicaciones digitales y el uso de herramientas digitales.

Aunque se evaluaron únicamente para el estudio búsquedas que requirieran graduados de Ciencia Política, es frecuente que estas no sean exclusivas. Fue importante la cantidad relevada de búsquedas laborales que también requerían otras disciplinas asociadas de las Ciencias Sociales además de la Ciencia Política, pero también otras como Derecho, Psicología, Periodismo, Administración de Empresas, Ingeniería, etc. Esto puede estar relacionado a la multidisciplinariedad de las Ciencias Sociales pero también al hecho de que no estén claramente definidas las incumbencias profesionales de los politólogos.

Además de la incorporación pedagógica de contenidos aplicados, debemos repensar también los mecanismos de inserción profesional para nuestros graduados, en distintas modalidades como pasantías o relaciones con actores que busquen incorporar a politólogos y otros científicos sociales.

El hecho de si los empleadores podrán seguir informándose sobre en qué tareas se pueden desempeñar los profesionales de la Ciencia Política, y por ende continuar incorporándolos cada vez más en sus organismos e instituciones de trabajo, es una pregunta que deberá quedar abierta a futuras investigaciones. 

 

1Véase Tuning Educational Structures in Europe. 2006. Informe final. Disponible en http://www.unideusto.org/tuning/

2Datos obtenidos mediante el Servicio de Orientación Laboral, perteneciente a la Dirección de Empleo y Formación Profesional de la Facultad de Ciencias Sociales, UBA.

Bibliografía

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Altman, D. (2005). La institucionalización de la Ciencia Política en Chile y América Latina: Una mirada desde el sur. Revista de Ciencia Política, 25(1), 0315.

Amadeo, B. 2016. El estudio de la comunicación gubernamental: líneas de investigación y futuros desafíos. Austral Comunicación, 5(2), 155–181.

Betancur, N y Mancebo, M. 2017. “La formación e inserción profesional de los licenciados en ciencia política de la Universidad de la República: entre el legado histórico y los desafíos a futuro”. Revista Uruguaya de Ciencia Política  (26/2): 27 – 53. 

Bulcourf, P y Vazquez, J. 2004. La ciencia política como profesión. Postdata, 10, 255 – 304.

Cané, M y Carrano, S. 2011. La construcción de la profesionalidad: el caso de los graduados de Ciencia Política de la UBA. Córdoba: X Congreso Nacional de Ciencia Política, organizado por la Sociedad Argentina de Análisis Político. 

Gutiérrez, H. E., Ángel, V., & Correa, A. A. (2015). Competencias profesionales demandadas en el mercado laboral peruano. Interfases, 22, 125-141.

Leiras, M, Abal Medina, J y D’ Alessandro, M. 2005. “La ciencia política en Argentina: el camino de la institucionalización dentro y fuera de las aulas”. Revista Argentina de Ciencia Política (25/1): 76 – 91.

Marta- Lazo, C, González, P y Herrero, E. 2018. “Professional Skills and Profiles in Journalism Demanded by Companies: Analysis of Offers at LinkedIn and Infojobs”. Communication & Society, 31(4): 211-228.

Paliotta, A. 2018. “Nuevas profesiones y técnicas de web data mining en Argentina: el caso del Data Scientist”. Revista Centro de Estudios de Sociología del Trabajo. Universidad de Buenos Aires. Vol. Nro. 10.

Zeitlin, M. A. (2021). Trayectorias de inserción laboral de personas doctoradas en ciencias sociales en Argentina. Revista Mexicana de Investigación Educativa, 26(91), 1167-1191.

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